¿Dónde está la
justica?
En la consciencia de las
personas
¿En dónde está la
verdad?
En el corazón de cada
quien
¿En dónde está el
amor?
...
...
...En la voluntad para vivir
miércoles, diciembre 2
Sobre la justicia, la verdad y el amor
miércoles, noviembre 25
Poesía y Ciencia sobre el Amanecer
...Y yo aquí, sentado de momento, esperando, aguardando el tiempo preciso de dirigir la mirada hacia el sol. Mientras tanto, la posibilidad de un nuevo encuentro me inspira desde temprano por la mañana a levantarme, posteriormente a dirigir mis pasos en direcciones ciertas -e inciertas también-, y tener ensoñaciones febriles durante la noche.
Tengo en mente la unión ideal de ciencia y poesía, de conocimiento y acción. Simplemente construir la posibilidad de caminar las calles del ombligo del universo y sentirme satisfecho. Y expresar todo aquello que se me revuelve, confunde y apasiona. Y volverme gran artesano de puertas y ventanas, ingeniero de caminos y puentes, arquitecto de sublimes fachadas y confortables interiores.
Que tal vez un día tus ojos lean esto, que tal vez mis manos algún día lo trabajen, que tal vez en un momento sea y sólo sea un momento.
viernes, noviembre 6
Consejos para mis amigos, a los historiadores en particular
sábado, octubre 31
Sobre la historia y algunas de sus implicaciones
Presente siempre en fuga
Elaborar una definición es una tarea laboriosa la mayoría de las veces, ya que requiere de un esfuerzo intelectual que busca las atribuciones de la cosa a definir por medio de descartar lo que no le corresponde, así como de afirmar lo que le pertenece. El caso de la historia no representa la excepción a la regla, antes bien tenemos que partir de la cuestión que versa sobre la anfibología de la palabra historia, aquella que por un lado trata sobre el continuo paso del tiempo, y que por el otro trata sobre la reflexión de las acciones humanas a través del tiempo. Es en este punto en donde surge la ambigüedad, entre la abstracción que se hace del continuo del tiempo y el referente humano que se tiene para pensarlo, es la primera frontera que hay que salvar para escapar a la viciosa diferencia entre historia e Historia, proponiendo para esta redacción a la historia como el continuo paso del tiempo y la existencia humana paralela a él, y en lugar de Historia proponemos el uso de historiografía (a la manera de Gaos), o mejor aún el término de reflexión histórica.
Ahora bien, sobre el concepto de reflexión histórica, es pertinente señalar que hay múltiples formas de efectuar tal tipo de reflexión, tanto como lo demuestra la existencia de diversas corrientes historiográficas, es decir las distintas maneras de conceptualizar el análisis de la realidad histórica. Por el momento, y de manera muy personal, no podría adscribirme a ninguna corriente en particular. Lo que sí me queda claro es que para la construcción historiográfica resulta necesario el ejercicio riguroso de la descripción, la interpretación, la explicación y la comprensión del hecho histórico sobre el que se trate, es decir que resulta necesario tener una postura teórica que sistematice dichos pasos, y que dote de coherencia a los mismos para lograr una visión sintética de los hechos estudiados.
A partir de lo anterior queda de manifiesto la dimensión teórica que conforma a la reflexión histórica, que en cierta medida es la que la inscribe dentro del campo de la actividad científica, tanto por la metodología como por las capacidades explicativas que se desprenden de la teorización. Pero, hay otra dimensión o arista de la reflexión histórica que es preciso abordar con la finalidad de comprender mejor su importancia y validez. Esta otra dimensión a la cual se hace referencia es la de la filosofía de la historia, que a grandes rasgos es el cuestionarse de manera crítica, minuciosa y profunda sobre la relación del ser humano con el tiempo y de su devenir a través de éste.
Un punto que se desprende de la reflexión filosófica mencionada, es el de la transmisión del conocimiento histórico, de su enseñanza y de su aprendizaje. Aquí, simplemente como propuesta, consideraremos como supuesto fundamental el hecho de que el conocimiento histórico guarda en sí la posibilidad de obtener una comprensión de la realidad humana, tal vez no absoluta, pero por lo menos sí una contextual, y ello de acuerdo a ciertos requerimientos de las necesidades contemporáneas. El supuesto que aquí se propone no busca la obtención de un pronóstico definitivo de lo humano en el futuro, ni la obtención de un conocimiento perfecto sobre el pasado, ya que esta propuesta se hace desde la perspectiva que considera que lo humano no puede agotarse en una sola enunciación –tajante- sobre lo que ha sido, de lo que es o de lo que será.
Esta propuesta que se hace de la enseñanza de la historia, del proceso de enseñanza-aprendizaje de las cosas humanas acontecidas en el tiempo, considera que dicho proceso se orienta hacia la obtención de una conciencia personal, la cual posibilita una toma de decisiones en el presente, en lo inmediato, decisiones que estarán guiadas bajo una reflexión comprensiva, conciliadora, y de alguna manera propositiva para la realidad en que se encuentra la persona que disfruta de ella. En otras palabras, la reflexión histórica dota de una conciencia comprensiva de la realidad a quien la ejerce, ya sea desde la postura de quien la enseña o de quien la aprehende, ejercicio que se produce mediante la abstracción y asimilación de lo humano presente en cada una de las acciones que se analizan o que se refieren de la historia. Dicho ejercicio, para lograrse en su forma más correcta y completa, tiene que efectuarse con claridad en la exposición de los resultados producto de la reflexión, así como de una apertura mental que propicie el intercambio, evaluación y asimilación de ideas, características propias de un pensamiento crítico y conciente.
Todo lo anterior parte del supuesto de que de la reflexión histórica, llevada a cabo por el ejercicio de la historiografía, puede obtenerse una aproximación hacia la identidad de las cosas a través del tiempo y de su impacto y/o influencia en la actualidad, en la contemporaneidad, es decir que se puede obtener una mayor comprensión del estado de las cosas y de sus respectivos por qués; ya que el supuesto implícito en la argumentación de este ensayo ha sido –y es- que al obtener información sobre la identidad de las cosas y lograr una comprensión de las mismas por medio de su abstracción, en algún grado o medida repercute benéficamente en las disposiciones que se tienen para la vida práctica, no en el sentido de mejorarlas en automático, sino simplemente en el hecho de aceptarlas y hacerlas propias de manera conciente, y con ello identificando lo que es posible de lo que no, de lo que es pertinente y de lo que no.
En otras palabras y de manera muy personal, el beneficio y justificación de la reflexión histórica, de su enseñanza y de su aprendizaje, se orienta en el sentido de la consecución de una conciencia acorde a la obtención de una vida placentera, ya sea por el regocijo que causa el entrar en contacto con lo humano afín a uno, ya sea por el no frustrarse dado que se conoce la pertinencia de las acciones a efectuar, ya sea por el asombro que provoca la conciencia de la existencia... y la posibilidad de preservarla hacia mejor.
Nota: Y los historiadores no poseen el monopolio de la reflexión histórica, ésta es un patrimonio de la humanidad.
sábado, agosto 22
Después de Rashomon
Me gustaría comenzar con una reflexión entorno a la mentira y el engaño, y es que en la película de Rashomon llega un momento en el que se debate sobre la motivación de los humanos para ejercer alguno de esos artificios.
En el diccionario se explica que mentir es decir o manifestar lo contrario a lo que se sabe, se cree o se piensa, mientras que engañar es inducir a alguien a tener por cierto lo que no lo es, valiéndose de palabras o de obras aparentes y fingidas.
En un episodio de la película, entre el leñador, el monje y el viajero deducen que la mentira o el engaño ejercido por los humanos radican en su naturaleza. Por mi parte, añado que el contexto y la circunstancia juegan un papel fundamental para la exposición de los hechos, para la narración de los acontecimientos, ya que las intenciones personales y las posibilidades para lograrlas determinan en gran parte nuestras manifestaciones.
Habrá que subrayar, entonces, la voluntad como un factor fundamental al momento de averiguar sobre si algo de lo dicho tiene intención de mentira, de engaño, o simplemente es ciega fe en lo que se cree. Pero, para evitar la paranoia y/o la ingenuidad, hay que tener presente que cada versión coloca a su narrador en una posición que privilegia sus acciones frente a las de los demás.
Como casi siempre ante este tipo de situaciones acudo a la sabiduría popular, a aquel dicho que reza que "en los pasos del caminante se ven sus intenciones".....
lunes, agosto 17
Antes de los bastardos
Saliendo del túnel los vi sentados, de pie y caminando, con sus ojos en blanco o sus miradas distantes dirigidas al vacío.
Y me pregunto si soñarán, ¿acaso esos seres son capaces de soñar? ¿es posible que sueñen? ¿con qué sueñan?
Después los escuché decir:
Y me pregunto si soñarán, ¿acaso esos seres son capaces de soñar? ¿es posible que sueñen? ¿con qué sueñan?
Después los escuché decir:
- Sí, está bien, ¿y te dieron el baucher?... ¿y está sellado?...
- ...Ok, ok, es que nos acaban de mandar unos deliveries y hay que revisarlos para esta tarde...- ¿Y qué le dijo?...¿a poco?... ¡no puede ser!
- Tú tranquilo, seguro van a estar en junta 3 horas, así fue la vez pasada, ahorita vemos como lo arreglamos...
Creo que al final de cuentas todos tratamos de explicarnos el mundo, aunque sea por medio de frases cortas y de imagenes prefabricadas, intentando darle sentido a nuestras acciones rumbo a un horizonte lejano y desconocido.
jueves, julio 16
Entrevista
Andrés Socrático: AS
Hugo Domínguez Razo: D-R
AS: ¿Los personajes más importantes de la historia, han sido grandes pensadores?
AS: ¿A lo largo de la historia, cómo ha sido posible la manipulación y conquista de los pueblos?
AS: En la historia de la humanidad, la manipulación de la enseñanza o el control de la educación, ¿ha sido factor determinante para conservar en el poder a los grupos privilegiados?
AS: ¿El hombre libre es el hombre que piensa?
AS: ¿El ser humano necesita ser libre?
AS: ¿La juventud de nuestros días es libre?
AS: ¿Hay alguna razón, desde el punto de vista histórico, para que se esté buscando quitar asignaturas como la filosofía de los planes de estudios de los bachilleratos?
AS: ¿Cree usted que la juventud de nuestros días quiere ser manipulada de alguna manera por el grupo en el poder?
_____________________________________
*Agradezco a Andrés por permitirme reproducir -y trastornar- un fragmento de su obra.
Hugo Domínguez Razo: D-R
Sala blanca, típico interior de un edificio burocrático, con luces blancas, paredes blancas, techos altos y blancos, sin ventanas, y piso negro. Andrés Socrático sentado en una silla con mirada atenta e inquisidora, con lápiz y papel en mano. H. Domínguez Razo sentado en una silla con mirada atenta y replicante, a veces divagante, con lápiz y papel en mano.
Andrés Socrático: ¿La historia de la humanidad ha estado relacionada con la evolución del pensamiento?
H. Domínguez Razo: No podría se de otra manera, la reflexión y las actitudes derivadas de ella son inherentes al ser humano, a su comprensión del mundo y a las maneras de existir en él.
AS: ¿Los personajes más importantes de la historia, han sido grandes pensadores?
D-R: De alguna manera sí, para bien o para mal los líderes, los héroes y los anti-héroes suelen ser personajes distinguidos por sus ideas. Habría que investigar más a fondo la misma relación en las sociedades.
AS: ¿A lo largo de la historia, cómo ha sido posible la manipulación y conquista de los pueblos?
D-R: La manipulación por medio del consenso y la conquista a través de la coerción; la primera a partir de la imposición de ideas, y la segunda se logra imponiendo la fuerza bruta. Parece que siempre se manifiesta un afán de imposición.
AS: En la historia de la humanidad, la manipulación de la enseñanza o el control de la educación, ¿ha sido factor determinante para conservar en el poder a los grupos privilegiados?
D-R: Pues la educación siempre ha sido un privilegio de los grupos en el poder; hasta fechas recientes en la historia de la humanidad (los últimos 2 ó 3 siglos) es que se ha incorporado a las masas en los sistemas de educación formal.
AS: ¿El hombre libre es el hombre que piensa?
D-R: Si la libertad es la capacidad de elegir, entonces sí. Se necesita pensar para poder escoger, y más para discernir de manera adecuada respecto a las creencias e ideales propios.
AS: ¿El ser humano necesita ser libre?
D-R: No creo que pueda ser de otra manera. El ser humano es un ser vivo, y la vida se encuentra en cambio constante, por lo tanto el ser humano siempre se ve obligado a elegir, a ejercer su libertad. Un problema sustancial radica en si la ejerce consciente o inconscientemente, o peor aún, de manera autómata.
AS: ¿La juventud de nuestros días es libre?
D-R: Sí, sólo que parece no haberse dado cuenta de ello.
AS: ¿Hay alguna razón, desde el punto de vista histórico, para que se esté buscando quitar asignaturas como la filosofía de los planes de estudios de los bachilleratos?
D-R: De hecho sí la hay. Desde la inserción de México a la dinámica neoliberal, se ha aplicado la pseudo-lógica de comercializar absolutamente todo, y la educación no está exenta del mismo tratamiento. Así pues, la educación se ha transformado en mera instrucción acorde a las supuestas necesidades del mercado, por lo que la enseñanza de los saberes que no remuneran de manera industrial son dejados fuera, o como notas a pie de página.
AS: ¿Cree usted que la juventud de nuestros días quiere ser manipulada de alguna manera por el grupo en el poder?
D-R: Francamente, no lo creo porque...
(En el momento más importante, aparecen dos pares de manos con guantes negros que ponen un cubre bocas a D-R y lo sacan de la escena, comienza a haber interferencia hasta que todo desaparece).
_____________________________________
*Agradezco a Andrés por permitirme reproducir -y trastornar- un fragmento de su obra.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)